En 1927, la Diputación de Barcelona había iniciado en estos terrenos la construcción de un edificio que debía sustituir las dependencias de la Casa de la Caridad del Raval, pero las obras quedaron inacabadas. En 1954, el empresario ampurdanés establecido en México, Artur Mundet, se hizo eco de una demanda que había realizado el presidente de la Diputación y dio cuarenta millones de pesetas para realizar el conjunto residencial y asistencial. El 14 de octubre de 1957, el general Franco inauguró el recinto con un conjunto de edificios modernos y bien preparados destinados a la atención de huérfanos, ancianos, necesidades y enfermos, entre los que se encontraba la iglesia de Les Llars Mundet.
Manuel Baldrich, el arquitecto, se inspiró para hacer la iglesia en modelos de la arquitectura nórdica, especialmente Alvar Aalto, y para decorar el templo llamó a un grupo de artistas actuales en aquellos momentos: Josep Maria Subirachs, Eudald Serra, Joan Josep Tharrats, Jordi Domènech, Joan Vila Grau y Will Faber.
Dicho esto, la iglesia se encuentra dentro del recinto de Les Llars Anna Gironella de Mundet, en el barrio de Montbau. Es de planta de cruz latina con una torre campanario exenta.
La fachada principal es de obra vista. No hay ninguna ventana o rosetón y todo el espacio está ocupado por el gran bajorrelieve "El Salvador de la humanidad dolientes", obra de Eudald Serra. En la parte baja un porche de hormigón apoyado sobre columnas de hierro cobija la puerta principal de vidrio y madera. La fachada se corona con una forma triangular, que sigue el perfil de la cubierta a dos aguas, y una cruz blanca en el vértice.
El interior es de una sola nave, con una luz de 20 metros, con el techo a dos vertientes, transepto y ábside poligonal. A los pies hay un corazón con órgano.
Recogiendo la tradición gótica, en los muros se abren ventanales que llenan de luz y color el interior, pero aquí el concepto se lleva al extremo y los muros se abren de arriba abajo por unas grandes vidrieras rectangulares que dotan de un ritmo sistemático a la nave. En estas vidrieras en general existe una voluntad de geometrismo y de mezcla de colores. Los de la izquierda, según se entra en la iglesia, son obra de Jordi Domènech y aluden a las obras de misericordia espiritual. Los del lado derecho hacen referencia a las obras de la misericordia corporales y a San Joaquín, San Antonio de Padua y San Juan Bosco; son obra de Joan Vila Grau y en ellas hizo uso a la técnica del grattage (trazos que se hacen con pizca de hierro o cobre sobre el vidrio) gracias al cual se consiguen diferentes texturas. Por último, Will Faber hizo las tres vidrieras del presbiterio dedicadas a las Virtudes Teologales (Fe, Esperanza y Caridad) y las del crucero que representan las Virtudes Cardinales (Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza); estas se acercan al Informalismo estilísticamente.
El ábside está presidido por una gran escultura de la Purísima en alabastro, obra de Joan Rebull, y el muro fue pintado por Joan Josep Tharrats con unas manchas verdosas y azules que remiten al fondo marino; por esta pintura, que es puro cromatismo dentro de la abstracción, se le calificó de tachismo. El altar mayor, obra de Josep Maria Subirachs, es un gran bloque de piedra donde se representa la Santa Cena con doce cálices que representan a los apóstoles, once están de pie y un tumbado en referencia a Judas. Detrás del altar se encuentra un Cristo crucificado de hierro forjado que también es obra de Subirachs. De este autor también son los ambones, un crucifijo del crucero, el fregadero bautismal y las antorchas.
En el exterior la torre campanario es de planta rectangular y mide 45 metros de altura. Es de obra vista y se abren pequeñas aberturas rectangulares hasta llegar a la parte superior donde hay unas grandes aberturas rectangulares. Debajo de estos ventanales hay un reloj en la cara frontal. El techo es plano y se corona con una cruz de hierro.