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1899
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Sociedad del Crédito Mercantil
Ubicado en el distrito de Ciutat Vella, el edificio de la Sociedad de Crédito Mercantil se encuentra en la esquina meridional de la manzana delimitada por las Calles Ample, dels Còdols, de la Rosa y de Serra. Dispone de dos fachadas afrontadas en las dos primeras calles, y hace medianera con la parcela vecina. El acceso principal se produce desde la calle Ample. De planta rectangular, la estructura en alzado de la casa comprende semisótano, planta baja, dos pisos, ático y azotea, si bien el ático no es aparente desde la fachada afrontada en la plaza de la Mercè. El acceso principal da paso a una zona de vestíbulo y a un patio central rectangular en el que surge la escalera noble de acceso a la planta principal o primera. Las dos fachadas de la casa estructuran sus aberturas en ejes verticales de ritmo regular: contraventanas y ventanales en planta baja, balcones acotados en el piso principal y ventanas en el segundo piso y el ático. Ambas fachadas, profusamente ornamentadas, presentan la totalidad de sus acabados en piedra de Montjuïc. El semisótano está comprendido dentro de un basamento pétreo de acabado liso, el mismo acabado que empleado en los muros de las plantas primera y segunda y el ático. En cambio, la planta baja, así como las pilastras que enmarcan las dos fachadas del edificio, presentan un acabado a base de sillares acolchados dispuestos en el rompejunto. Los ventanales de planta baja están coronados por un arco plano, a excepción del gran portal de acceso, coronado por un arco escarzano cuya llave presenta esculpida una cabeza de león sosteniendo un picaporte. En las enjutas de este arco se esculpieron dos grandes ménsulas a base de volutas de follaje y bustos femeninos que sostienen la gran losa pétrea del balcón en voladizo del cuerpo central. Este balcón, cerrado por una barandilla de hierro fundido, presenta una puerta con las jambas molduradas y coronada por un frontón semicircular sobre un friso esculpido con motivos vegetales y dos ménsulas en forma de voluta. El resto de balcones de la planta muestran características similares, si bien no tienen vuelo, sino una barandilla alfombrilla con decoraciones esculpidas en forma de pelta (escudo griego) y coronas de laurel. Además, el frontón que sobremonta sus dinteles es triangular. Estos elementos decorativos tan complejos desaparecen en las ventanas del segundo piso y de la fachada lateral, enmarcadas por una simple moldura de ángulos convexos. El balcón central de la fachada principal está flanqueado por dos pilastras corintias que recogen el peso de un amplio arco de medio punto. Dentro de este arco se abre una ventana escarcelera flanqueada por dos relieves que representan las alegorías de la industria (a mano izquierda) y el Comercio (a mano derecha). Coronando el cuerpo central, un frontón triangular moldurado reposa sobre el potente cornisamiento que remata las fachadas del edificio. La puerta principal da acceso a un vestíbulo rectangular con los ángulos romos que alberga la escalinata hacia el patio central, un espacio rectangular ornado de columnas.1896 - 1900
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Sede de la Caixa de Barcelona
La moderna banca privada nace en el siglo XIX a pesar de sus antecedentes en siglos anteriores, como las tablas de cambio. Se convierte en una nueva tipología, un nuevo prototipo arquitectónico vinculado al capitalismo, a los nuevos tiempos, a la modernidad y al progreso. La legislación que regulaba el tema financiero de los bancos en España se aprobó en 1856. Es el momento en que aparecieron las sedes de estas entidades, que solían ser edificios nobles y señoriales, estableciéndose el paralelismo entre la arquitectura y su poder económico. Estos bancos también tenían sucursales que se expandieron por todo el territorio. Para esta entidad bancaria, que se convirtió en años más tarde en “la Caixa”, August Font realizó cinco sucursales: en la calle del Hospital, en 1892; en la plaza de Sant Pere, en 1896; en la plaza de Sant Jaume, en 1899; en la calle Gran de Gràcia, en 1905, y la última en la calle del Clot, en 1913. En 1899 se le encarga a Font este proyecto. Junto al Ayuntamiento, de carácter señorial, grande, amplio, era digno de la sociedad que representaba, y además ganó el premio a mejor edificio de Barcelona del año 1902. Font buscó aquí la elegancia del estilo renacentista para obtener un edificio serio y contundente, siguiendo los parámetros más tradicionales y conservadores. El basamento con sillares más grandes que en el resto de la fachada; el acolchado de la planta baja, que nos remite a los palacios de los siglos XV y XVI italianos; el enrejado de las ventanas; la decoración superior, con la balaustrada y los jarrones; la pequeña cúpula en el extremo…todos son elementos renacentistas y algunos más concretamente del plateresco español, por ejemplo la decoración de las columnas que enmarcan la puerta principal del edificio en la calle Jaume I, que recuerdan la decoración de la puerta de la Universidad de Salamanca.1899 - 1902
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1902
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Palacio Robert
Henri Grandpierre, Joan Martorell Montells
Ubicada en el distrito del Eixample, la Casa Robert se encuentra en el chaflán septentrional de la manzana delimitada por el Passeig de Gràcia, la calle de Rosselló, la rambla de Catalunya y la calle de Còrsega, descabezado por la Avenida Diagonal. Se trata de un edificio aislado en medio de un jardín que hoy es público. De planta rectangular, la estructura en alzado del edificio comprende semisótano, planta baja, planta noble, ático y azotea transitable. El edificio dispone de dos accesos: uno orientado al jardín trasero y otro (el principal) orientado al Passeig de Gràcia. A través de este último acceso se accede a una amplia zona de vestíbulo que contiene la escalera hacia la planta baja. La Casa Robert es un edificio neoclásico de forma cúbica que muestra tres fachadas al exterior, todas íntegramente acabadas con piedra extraída del Macizo de Montgrí (de donde el propietario provenía y acabaría ostentando el título de Conde). Cada fachada presenta una composición diferente, aunque comparten unas características principales que las unifican estilísticamente. Las aberturas, de grandes dimensiones, se presentan siempre alineadas en ejes verticales y el semisótano queda incluido en un robusto basamento de piedra blanca. Los balcones con antepecho de la planta baja presentan forma de arco plano, enmarcadas con dinteles y montantes a base de sillares acolchados de gran plasticidad. Estos balcones, como los de la planta noble, se presentan cerrados por balaustres de piedra. Una moldura adornada con una cenefa a base de ondas sirve de separación de los paramentos acolchados de la planta baja respecto a los paramentos de sillares lisos de la planta noble. La principal característica de la planta noble es que los balcones con antepecho, en este caso coronados con arcos de medio punto moldurados, quedan flanqueados por unas delicadas pilastras de orden jónico florido que sostienen un entablamento trabajado a base de ménsulas en forma de voluta. Sobre la cornisa de este entablamento reposan las ventanas del ático o segunda planta, austeramente molduradas. Sobre el entablamento corintio del ático reposa la balaustrada que cierra la azotea. La fachada orientada al jardín, presenta un ritmo mucho más riguroso, con dos cuerpos laterales flanqueando el central, que destaca por sus paramentos acolchados y por estar coronado por un frontón triangular. Este frontón acoge, de relieve, dos palomas entre la vegetación sosteniendo un escudo que, si bien hoy es el de la Generalitat de Cataluña, en origen mostraba las armas de Robert Robert. La fachada principal, orientada al Passeig de Gràcia, presenta una variada composición, jugando con los ritmos de los ejes de aberturas. Además, los dos balcones de los extremos de la planta noble presentan un vuelo de piedra sostenido por dos grandes ménsulas y cerrado por una barandilla de hierro fundido. El extremo meridional de esta fachada presenta un cuerpo adosado de menores dimensiones que contiene un gran arco de medio punto enmarcado por un pórtico de semicolumnas jónicas floridas que sostienen un entablamento. El arco se presenta cerrado por una monumental reja de forja de diseño rocalla, con apliques de hierro fundido sobredorados y un escudo dorado de la Generalitat. Este cuerpo configura el acceso principal al edificio, y en su interior contiene un vestíbulo monumental o zaguán que permitía al visitante entrar en la casa en coche y aparcar dentro de las cocheras ubicadas al otro lado del jardín. Este vestíbulo es probablemente el más rico de la ciudad y se configura como una aparatosa galería columnada a base de grupos de columnas y pilastras jónicas floridas que sostienen una bóveda de cañón con lunetos de gran refinamiento estereotómico. La columnata de la izquierda permite el acceso a las dependencias del conserje y el guardameta, mientras que la columnata de la derecha acoge la puerta principal de la casa. Ésta es coronada por un arco de medio punto rematado con un potente escudo (hoy vacío) ricamente enmarcado con relieves en forma de hoja de acanto, dos perros rampantes y un yelmo con la corona de marqués. Esta puerta permite el acceso a la escalera noble, dentro de una caja de piedra adornada a base de pilastras jónicas floridas y ojos de buey enmarcados con lazos y guirnaldas de laurel. Esta escalera conduce hacia el espacio que centraliza todo el edificio: el vestíbulo principal de la planta baja. Este espacio grandioso se concibió como un gran patio elevado y cubierto por una claraboya, cuya altura incluye también la planta noble a la que da acceso. Esta monumental estancia cúbica terminada en piedra sirve, al mismo tiempo, de vestíbulo, de distribuidor de la planta baja, de caja de escalera hacia la planta noble y de patio de luces. Sus muros de piedra acogen puertas monumentales con dinteles y jambas molduradas y ojos de buey con guirnaldas de laurel. Los ángulos de la sala se presentan redondeados y su suelo queda totalmente revestido de mármol blanco, con motivos decorativos en mármol de otros colores. Al fondo de este espacio nace la escalera de la planta noble, formando una sinuosa línea de mármol cerrada por una barandilla adornada a base de rocalla de bronce dorado. Todas las estancias que rodean la escalera presentan muros y techos revestidos de molduras de inspiración clásica que, desgraciadamente, han perdido su decoración policromada y sobredorada original.1898 - 1903
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Reforma Interior de la Fonda Espanya
En 1900, Miquel Salvadó, propietario de la Fonda Espanya, encargó a Domènech la reforma de su establecimiento situado en el Raval de Barcelona. Salvadó pretendía ampliar y modernizar el establecimiento, en uso desde 1859, para ponerlo al nivel de los nuevos restaurantes que se estaban creando a finales de siglo. La obra consistió en reformar los comedores y vestíbulo de la fonda, que se inauguró en el mismo 1900, reformar la escalera y colocar ascensor, adecuar la sala de espera, el comedor de los huéspedes, la sala de música y la sala de descanso y lectura que terminaron en 1903. Aunque en principio solo se trataba de cambiar la decoración interior, Domènech acabó realizando una reforma integral de la planta baja reordenando los espacios y eliminando muros, haciendo llegar la luz natural. Los muros que separaban las diversas estancias fueron sustituidos por grandes jácenas metálicas soportadas por pilastras con capiteles decorados y se construyó una gran claraboya de vidrio. Todos los interiores fueron profusamente ornamentados, con gran creatividad decorativa, que se adaptaba a cada espacio. Especialmente remarcables son las sirenas esgrafiadas de Ramon Casas en el comedor de los huéspedes. En 1903 todas las obras se dieron por terminadas y un año después fue galardonado como el mejor establecimiento comercial del concurso que convocaba el Ayuntamiento de Barcelona. A lo largo de los años ha ido cambiando de propietarios, y aunque ha sufrido algunas modificaciones, se mantiene gran parte de la obra de Domènech manteniendo siempre su uso original.1900 - 1903
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Edifici La Vanguardia
Edifici entre mitgeres de planta baixa i tres pisos, amb una façana de composició simètrica. Presenta elements modernistes i esgrafiats decoratius a la façana, amb baixos revestits de marbre i pedra. Destaquen els balcons de pedra amb baranes de ferro forjat i els remats superiors, que simulen merlets amb reixes.1903
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Casa Calvet
Se trata de una interpretación bastante atrevida de la casa de alquiler propia del Eixample, en este caso con dos viviendas por planta y una banda de fachada con cinco aperturas. La fachada a la calle, a base de balcones trilobados, un orden variado de hiladas de sillares y una coronación con dos tímpanos barrocos, contrasta con la solución de la fachada posterior, donde incorpora bandas de esgrafiados blancos en ambas galerías y balaustradas de perfiles simplificados. Sin embargo, la fachada a la calle está repleta de pequeñas simbologías imperceptibles, como las setas, que aluden a la vocación de micólogo del propietario, o el ciprés de debajo de la tribuna, símbolo de la hospitalidad. Gaudí también recurre a la excepción y a las referencias barrocas en el vestíbulo y en el interior de las viviendas, todas ellas diferentes, y no duda en utilizar los estucados dibujados, la piedra artificial o de otros materiales disimulados para obtener los efectos estéticos que desea.1898 - 1904
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1904
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1902 - 1905
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Casa Lleó Morera
El proyecto original de Domènech i Montaner contemplaba la reforma de una fachada, pero acabó siendo un edificio de nueva planta. Se trata del tipo de casa modernista destinado a alojar a los propietarios en la planta noble y dejar dos o tres pisos de alquiler. Domènech pone todo el énfasis en romper la repetitividad de los órdenes verticales por medio del trabajo de la piedra, que en su variedad es determinante para definir el aspecto enormemente profuso de la casa. El arquitecto subraya la esquina y da un carácter equilibrado a las fachadas laterales, que carecen de la misma anchura. Aunque otorga un tratamiento áulico a la planta noble, el tratamiento de los dos pisos superiores —con los grandes ventanales circulares y el balcón desdoblado— denota una voluntad de dignificar toda la fachada. La casa Lleó Morera ejemplifica el ideal modernista de la casa de renta que se muestra en la ciudad con una imagen cargada de singularidad. -
1904 - 1905
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1905
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1906
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Casa Enric Llorens
Edificio achaflanado que hace esquina, situado en el Eixample de Barcelona. Está constituido por planta baja (integrada por semisótano y entresuelo), piso principal y tres pisos más. Presenta una fachada simétrica, elegante y señorial con profusión de detalles escultóricos de carácter historicista. Aparte de los mismos de éstos, lo que más se acentúa son las pilastras situadas en ambos extremos del chaflán y las tres tribunas del piso principal (dos en los laterales y una en el centro). En medio de los bajos del edificio se sitúa el portal de entrada, con una puerta en forma de arco de medio punto que está flanqueada por sendas columnas de orden toscano y fuste estriado. Coronando cada capitel se encuentran unas ménsulas con adornos florales que sujetan la tribuna central del piso principal. En el centro de ambas ménsulas se encuentra la gran llave de la bóveda, donde constan unas iniciales. Hay seis ventanas en el entresuelo: dos en el centro de la fachada y cuatro en los laterales achaflanados. Las primeras son tríforas, es decir, están divididas mediante columnas en tres huecos, y presentan una balaustrada. En cambio, las segundas son de dos tipos distintos. Unas son bíforas, lo que significa que están divididas en dos por una columnita central. En cambio, las demás (situadas en los extremos laterales) no presentan ningún tipo de división, si bien tienen sendas columnas en los lados. Nuevamente, todas ellas están acompañadas de balaustrada. Las ventanas mencionadas, tanto centrales como de las bandas, tienen en cada una de ellas unas ménsulas que decoran la parte inferior de los balcones que hay inmediatamente encima. Este arreglo es igual en todos los casos, a excepción de las ventanas bíforas que, al estar justo debajo de las tribunas, tienen una ménsula de mayores dimensiones y más ornamentada. Para acabar con la planta baja, mencionaremos que en su parte inferior (concretamente, en la zona que corresponde al semisótano) está reseguida por un zócalo de material y color diferente al resto de la fachada. Dicho zócalo está adornado por estucado de sillares acolchados en chaflán y en punta de diamante. Hay, en total, once aperturas con arcos escarzanos y tudor con una llave muy marcada y sendas columnas a los lados que presentan capiteles estriados. En el siguiente nivel se encuentra el piso principal, que es el más ornamentado de todos (a medida que suben los pisos se van simplificando o perdiendo los elementos decorativos). De éste destaca la presencia de tres tribunas, una central de mayores dimensiones y dos laterales. La tribuna central tiene forma cuadrada achaflanada con el vidrio dividido por ocho columnas toscanas. El enjuto, el intradós de los arcos y el muro de cierre inferior de la tribuna (sobre el que están dispuestas las columnas) están profusamente dispuestos ornamentados con diferentes tipos de flores, agrupadas formando un pomo o en guirnaldas. La balaustrada del piso superior sirve como cierre de esta tribuna central, que le da un aspecto aún más majestuoso. En cuanto a las tribunas laterales, ambas tienen forma semicircular y son idénticas, en concepción y en elementos decorativos (incluida la balaustrada superior), que acabamos de describir. Si se efectúa una observación desde la calle, se verá que la parte inferior de las tribunas presenta esgrafiados en tonos crema y ocre. El piso principal se completa con varios balcones flanqueados por pilastras que, encima, se rematan con una enjuta ornamentada y ménsulas que apoyan al siguiente balcón, mientras que la parte inferior tiene una balaustrada. El primer y el segundo piso presentan balcones idénticos que repiten el mismo patrón que los anteriormente descritos, con pilastras y abundante decoración estucada en su enjuta y ménsulas. Los balcones se cierran en su parte inferior por barandillas de hierro forjado, exceptuando los dos miradores centrales del primer piso, que tienen balaustrada. La colocación de ésta obedece, simplemente, a continuar la ornamentación de la tribuna de la planta noble. El tercer y último piso es, con diferencia, el más simple de todos, aunque esto no significa que no presente elementos decorativos. En los balcones, dos pilastras sustentan un arco de medio punto que tiene una coronación vegetal. Hay, todavía, otro elemento a destacar, que es común en todos los pisos, y son cuatro columnas, situadas en los laterales de los chaflanes del edificio, que arrancan desde nivel de tierra y recorren toda la fachada. En la zona de los bajos el fuste muestra líneas horizontales en perfecta alineación con los sillares, mientras que, en el espacio de los pisos principal en el segundo, la columna es salomónica y está rematada por un capitel historiado. Como es de esperar, en el quinto piso el fuste pierde toda ornamentación. El coronamiento actual no tiene ningún tipo de embellecimiento, siendo sencillamente un friso continuo de sillares. Originalmente, el edificio presentaba un impresionante coronamiento que constaba de cinco medallones centrales con un rosetón superior, dos torretas terminadas en cúpulas puntiagudas en los ángulos achaflanados y un último medallón lateral, también con su rosetón. El vestíbulo del edificio tiene un aire rococó y está altamente adornado con relieves de yeso de color blanco. En primer término, encontramos un arco carpanel sostenido sobre columnas de orden toscano, que precede a la escalinata de mármol, con un pilar muy ornamentado coronado por una farola seguida de una balaustrada. El techo, de bóveda de medio punto, presenta una pintura al fresco con angelitos y elementos florales. En 1907 ganó el premio al mejor edificio terminado el año anterior, aunque su artífice, Josep Pérez y Terraza, no pudo disfrutarlo, dado que murió precisamente en 1906. Esta información es contenida en una placa de hierro situada en la fachada.1904 - 1907
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1907
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Palau de la Música Catalana
El proyecto del Palau de la Música está vinculado a la apertura de la Vía Laietana, en la que estuvo fuertemente implicado el propio Domènech i Montaner, y a la fundación del Orfeó Català, en 1891, por parte del compositor Lluís Millet. El Palau se sitúa en la esquina de dos calles estrechas, y el énfasis de todo el proyecto consiste en hacer penetrar la escasa luz natural en todos los rincones del interior por medio de numerosas mamparas policromas que recrean una atmósfera onírica. El gran auditorio se sitúa en el primer piso, accediendo a través de una escalinata transversal que divide todo el edificio en dos partes y favorece el uso de la planta baja para funciones administrativas. Domènech decide tratar con la misma profusión las fachadas de ambas calles, a pesar de su desigual jerarquía, en una demostración de su pericia a la hora de trabajar en emplazamientos desfavorables. La fábrica de obra vista, la piedra trabajada con alegorías musicales, las mamparas de cristales de colores, todo ello hace que el edificio resplandezca de una manera especial bajo la luz diurna, que penetra hasta el gran auditorio. La atención a los aspectos funcionales del programa revela un Domènech moderno que entiende la ornamentación como la culminación necesaria de una obra arquitectónica.1904 - 1908
































