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Rehabilitación de la Editorial Montaner i Simón para la Fundación Antoni Tàpies
B01 Arquitectes, Roser Amadó i Cercós, Lluís Domènech i Girbau
La editorial Montaner i Simó de Domènech i Montaner es el primer edificio del Eixample que integra la tipología y la tecnología industrial en el centro urbano. Como en muchos edificios del Eixample inicial, la editorial tenía una altura correspondiente a tres plantas, quedando encajonada respecto a la línea de cornisa del Eixample consolidado correspondiente a cinco plantas. La intervención más importante del proyecto consiste en solucionar el efecto de las dos grandes paredes medianeras de las casas vecinas, respetando totalmente el estado actual de la fachada de Domènech i Montaner que corresponde a una composición de edificio terminado. El esfuerzo por hacer compatible la contemporaneidad de la actuación con el respeto al edificio modernista y la necesidad de resolver el problema de la reducida altura del edificio, sugirió el tratamiento de la parte superior del mismo consiguiéndose el perfil del Eixample actual a base de prolongar la estructura que soporta la cubierta inclinada con unas largas jácenas que sostienen unas láminas de malla metálica. Por este motivo se crea una serie de ocho paneles semitransparentes, perpendiculares a la fachada, que en visión de corteza ocultan las medianeras y reconstruyen la línea de cornisa del Eixample. Este tratamiento tiene la ventaja de que, visto frontalmente, el canto de las ocho láminas prácticamente desaparece flotando sobre la fachada. Este conjunto metálico sirve de soporte a la intervención de Antoni Tàpies. Interiormente el proyecto intenta explotar la calidad espacial de la antigua editorial (esbeltos pilares de seis metros, disposición de forjados desnivelados respecto al nivel de calle, y luz cenital). La iluminación de las grandes salas de exposición originó la modificación del lucernario central existente y del sistema de cubiertas mediante la creación del típico shed orientado al Norte. Esta modificación sustancial, produjo una solución de cubierta unitaria que conjuga perfectamente con la cubierta de la biblioteca, de la que se conserva la estructura primigenia de cimbras de madera y las estanterías de la antigua imprenta.1987 - 1990
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Biblioteca de la UPF en el Depósito de las Aguas del Parque de la Ciutadella
Clotet, Paricio & Associats, Lluís Clotet i Ballús, Ignacio Paricio i Ansuategui
El depósito que levantó Josep Fontseré en 1874 reúne las virtudes de la buena construcción, de la facilidad para adaptarse a usos cambiantes y de la capacidad para entender y mejorar el sitio donde está situado. Un magnífico ejemplo de buena arquitectura. El edificio estaba en perfectas condiciones físicas después de que se utilizara como pabellón en la Feria Internacional de 1888 y posteriormente acogiera un centro hospitalario, un almacén municipal, un plató cinematográfico y se convirtiera también en punto importante de descanso de numerosas aves migratorias. El proyecto propuso derribar todas las divisiones interiores, la parte central del forjado intermedio, y abrir cinco lucernarios en el centro geométrico de la cubierta que equilibraron la luz perimetral y establecieron una relación visual y caleidoscópica entre el interior y la azotea. Por cuestiones de seguridad, en la gran masa de agua que se había previsto almacenar nunca se le permitió llegar al borde superior del depósito y la nueva propuesta la sustituyó por una fina lámina situada en lo alto. Mejoró así la antigua imagen del estanque permanentemente medio vacío y se resolvió el problema de las cargas verticales, acciones sísmicas y estanqueidad al disminuir el peso y formar una cámara intermedia de seguridad entre el fondo del nuevo vaso y el antiguo. En cuanto al interior, dos elaboradas piezas prefabricadas de hormigón, una como forjado y otra como soporte, organizaron unos altillos discontinuos a tres metros de altura sobre el suelo de la sala. Tratados como muebles en el enorme espacio, aumentaron la superficie de uso, contuvieron todas las voluminosas instalaciones que el edificio necesitaba y dieron lugar a una gran diversidad de espacios de lectura, desde unos muy recogidos y caseros a otros con visiones más amplias y alturas espectaculares. Si exceptuamos las nuevas claraboyas, todo, incluido el nuevo estanque, se superpuso delicadamente sobre el edificio sin herirlo. Todo podía desmantelarse para que apareciera de nuevo el soporte original intacto. La búsqueda de la expresión formal de esta estrategia guió al proyecto en todos sus aspectos. De nuevo un ejercicio de reflexión sobre la relación entre arquitectura y decoración.1984 - 1992
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Plan de Ordenación de la Villa Olímpica y del Puerto Olímpico
MBM Arquitectes, Oriol Bohigas i Guardiola, David Mackay, Josep Maria Martorell i Codina, Albert Puigdomènech i Alonso
Planificación urbana de un área de 79 Ha. para la Villa Olímpica de Barcelona 1992, con 2.500 viviendas. Transformación del frente marítimo incluyendo 107.200 m2 de parques y 130.000 m² para las instalaciones del Port Olímpic (739 amarres). El trabajo de MBM en este proyecto fue principalmente el diseño urbano de todo el sector, la autoría de algunos edificios de viviendas, el Parque del Litoral y el Port Olímpic, que incluye el edificio de recepción del Port (Capitania del Port) y la Escuela Municipal de Vela. MBM también se encargó de la supervisión de los 32 proyectos de los edificios de viviendas de otros arquitectos y de la coordinación de todos los trabajos de arquitectura, paisajismo e ingeniería, incluyendo las vías rápidas, el trazado ferroviario, el metro y las infraestructuras.1985 - 1992
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1987 - 1992
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1990 - 1992
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Intervenciones en el Park Güell
Martínez Lapeña-Torres Arquitectos, José Antonio Martínez Lapeña, Elías Torres Tur
Restauración de la Sala Hipóstila, la plaza y el banco perimetral. El Park Güell fue una operación inmobiliaria de 60 casas para la burguesía barcelonesa que fracasó y que en el año 1922 el ayuntamiento compró y lo convirtió en parque público. El parque nunca ha visto cambiar su arquitectura. Apenas, desde los años veinte, algunas reparaciones y retoques puntuales. La vegetación sí ha cambiado y crecido y ya no se ofrece a la vista aquella imagen rala y pedregosa de pendientes y barrancos; vegetación inmóvil y permanente, podada en piedra. Un jardín arquitectónico y abstracto; naturaleza rocosa, montaña pelada esculpida, cantera de vegetación pétrea. La Sala Hipóstila es un templo a la griega de capiteles dóricos exagerados con un techo abollado de cupulitas y que soporta una plaza de tierra con un ribete-banco ondulado; una cenefa de acroteras de crestas de olas con crustáceos incrustados que aproximan el mar del horizonte a la montaña pelada. Obras de restauración de la Sala Hipóstila y de la plaza. Reparación de los elementos estructurales en mal estado; impermeabilización de la cubierta, y construcción de un sistema de desagüe eficaz; reconstrucción de revestimientos de piedra artificial de fustes de columnas, capiteles y arquitrabe; sustitución de azulejos de dinteles, cúpulas y banco perimetral.1984 - 1993
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Viviendas El Carme
El proyecto es planteado teniendo en cuenta la incidencia que tiene en el espacio público, sobre todo en su afectación en la calle Roig, muy estrecha y sin ventilación ni luz. Se configura por medio de tres cuerpos independientes adosados a las paredes medianeras del solar, de modo que pueden liberar un espacio en la fachada que conecta directamente con las rendijas y los pequeños rincones que quedan entre los tres bloques. Cada bloque tiene su escalera independiente, si bien el acceso desde la planta baja es único, y las escaleras se bifurcan al nivel de la planta primera. La determinación de los tres bloques cuida mucho las relaciones espaciales entre los ámbitos horizontales: las calles y el edificio, los espacios públicos y los espacios de dominio doméstico, los espacios de transición. El proyecto reflexiona sobre el valor de la alineación de calle en la Ciutat Vella, una línea sin definición, una franja de tolerancia entre gente diversa, al margen de la dinámica de la infracción y la sanción.1989 - 1994
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Sede Central de FECSA y Parque de Las Tres Chimeneas
RGA Arquitectes, Montserrat Batlle Salvanyà, Josep Maria Gutiérrez Noguera, Pere Riera Pañellas, Josep Sotorres Escartín
Edificio de oficinas y parque público situados en un entorno urbano presidido por tres chimeneas que forman uno de los iconos más memorables de la ciudad. La presencia de la atmósfera derivada de la pintura metafísica de De Chirico es latente en todas las decisiones proyectuales. Una estructura regular de hormigón visto, avanzada respecto al plano del cierre de vidrio, forma una primera piel abstracta del edificio que, al acercarse a los diversos entornos urbanos que lo rodean, se reviste, según cada caso, con los elementos morfológicos adecuados para lograr una buena colindancia urbana. Ambas torres disponen de un núcleo central y están conectadas con el edificio bajo por la planta tercera y por el sótano, liberando la planta baja como espacio público.1991 - 1995
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Casa Triginer
Carlos Ferrater i Lambarri, Joan Guibernau
Se trata de una vivienda unifamiliar en Vallvidrera, en la parcela número 4 de la finca existente entre las calles del Actor Morano y el trazado del funicular. La parcela está ubicada en una fuerte pendiente con problemas de accesibilidad, con orientación al noreste, aunque con magníficas vistas amplias sobre un bosque cercano a la ciudad. La casa se plantea en dos cuerpos paralelos y escalonados en la pendiente que construyen un espacio vacío, orientado al sur, con una visión lejana de una montaña y el mar. Estos dos cuerpos se conectan al nivel inferior organizando en la parte trasera el garaje y dependencias anexas, y en la parte delantera un espacio lineal y continuo: hall y zona para el juego, gimnasio con vestuarios y sauna, y suite del propietario. Espacios que se van comunicando mediante paneles correderos y que se conectan a la piscina exterior. En la parte superior del cuerpo delantero se sitúa un gran espacio destinado a sala de estar-biblioteca-estudio que se conecta con el nivel inferior mediante una escalera abierta con una claraboya cenital sobre el hall y una pequeña escalera secreta oculta por un mueble, que comunica la sala con el dormitorio del propietario. En el cuerpo posterior se ubica un pequeño comedor y la cocina. Entre estos cuerpos y atravesando como un nexo se encuentra el patio, un pequeño cuerpo acristalado que puede abrirse y se incorpora al espacio vacío entre los dos volúmenes. Este espacio juega con la luz mediante grandes paneles móviles junto al mar y una pérgola atirantada por unas catenarias de pequeñas lamas de madera que ofrecen una sombra más densa. El fondo de este espacio, que se incorpora a la cocina, se encuentra en la montaña donde se ha plantado un bosque de bambúes de caña negra. El jardín lateral que une este espacio con el nivel inferior de la piscina queda conformado por otro bosquecillo de bambú de caña blanca. Finalmente, en la parte superior del cuerpo trasero se encuentra la suite de invitados, comunicada mediante una escalera que entrelaza los tres niveles.1993 - 1996
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Rehabilitación y Reforma del Mercado de la Concepció
PINEARQ, Albert de Pineda i Álvarez
Este mercado fue inaugurado en 1888 en una zona de expansión del Eixample de Barcelona. El edificio es obra del arquitecto Antoni Rovira Trias y es una muestra de las posibilidades tecnológicas del momento: la estandarización y repetición de elementos estructurales de hierro y vidrio. La remodelación de los espacios y de la estructura se realiza en un edificio que ha quedado entre medianeras, en una zona urbana ya consolidada, de cara a una de las vías de mayor tráfico de la ciudad. Con la rehabilitación, se busca una modernización cuidadosa y respetuosa de un espacio en uso, acorde con las necesidades espaciales y sociales actuales. Rovira i Trias pensó el mercado como el centro de un tejido que debía recoger una serie de actividades comerciales; esta idea, que se perdió con el tiempo, se reanuda al devolver la transparencia y permeabilidad originales con esta intervención. Se recuperan y se incorporan paredes de cristal en las dos fachadas del edificio y remodelan la estructura de hierro y las tejas cerámicas de la cubierta. Se construyen dos sótanos para estacionamiento y por carga y descarga. La reforma debía ser capaz de reactivar la isla y su función comercial en el barrio. El paso del tiempo parece confirmar este proceso y la recuperación del mercado como elemento de cohesión urbana. El proyecto también se ocupó de comunicar el edificio con la ciudad contemporánea al mejorar los accesos y la capacidad del equipamiento de desempeñar como espacio público y de centralidad. Esta confirmación se reitera diez años después de estar terminada la renovación del mercado, cuando el proyecto recibió en 2008 el Premio Década como el mejor edificio construido en Barcelona en 1998.1997 - 1998
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1995 - 2003

























