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1842 - 1844
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Institut Frenopàtic de Les Corts
Inicialment era el sanatori dels Doctors Dolsa i Llorach. El Doctor Pau Llorach era el propietari dels terrenys. Malgrat es desconeix el projecte i la data de la seva construcció, el 1863 el sanatori ja funcionava, i a l'any 1867 consta com a limítrof de les terres de Vicenç Cuyás i Barberá, qui en fa esment en redactar en aquest any el seu testament. La construcció es basava en els principis preconitzats per Samuel Tuke a Anglaterra el segle XVIII: integració de la naturalesa aprofitant sobretot els boscs, i enjardinaments amb elements constructius, com ara estanys o cascades. De la construcció original del Frenopàtic de les Corts realitzat a principis de la dècada dels seixanta del segle XIX s'ha conservat la façana principal. Aquesta presenta una composició axial, arrelada en el neoclassicisme, a partir de la capella central, que separa les zones de homes i dones. Aquestes conserven en un frontó situat al damunt dels seus accessos els rètols “departamento de caballeros” i el “departamento de señoras”. En alçat s'ha conservat la seva volumetria original, amb dos plantes, la segona on les obertures presenten balconades amb balustrada. La teulada es presenta a doble vessant. També s'ha conservat un casalot residencial de volum compacte, dos plantes d'alçada i coberta de pavelló situat a la cantonada del carrer Mejía Lequerica i la gran via de Carles III, a la zona de jardí tancat per una reixa de ferro.1872 - 1883
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1892
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1893 - 1895
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Casa Provincial de Maternidad (Pabellón del Avemaría)
Ubicado en el distrito de Les Corts, el conjunto conocido como Casa Provincial de Maternidad se encuentra en la manzana delimitada por la Travessera de Les Corts y las calles de la Maternitat, del Doctor Salvador Cardenal y de Mejía Lequerica. El acceso principal al conjunto se produce desde la Travessera. El conjunto está formado por un amplio grupo de pabellones edificados en diferentes fases y distribuidos en un gran recinto cerrado. El núcleo original de edificaciones, situado en el extremo sur de la parcela, se presenta compuesto por cinco pabellones dispuestos en torno a un gran patio de planta rectangular. Estas edificaciones tienen un desarrollo en alzado consistente en semisótano, dos plantas y buhardilla. Muestran una unidad compositiva y una ordenación general claras, con un tratamiento único de fachadas y el juego de texturas logrado con la mezcla del ladrillo visto combinado con los muros de piedra. Mientras en los zócalos de los edificios el aparato es de sillares de piedra regulares colocados a junta discontinua, en el resto de los niveles la obra es de mampostería común. Estas texturas están separadas a nivel de los forjados por unas hiladas de obra con un ligero vuelo, donde destacan unos frisos de cerámica policroma a lo largo de todo el perímetro del edificio. El coronamiento consiste en una barbacana que recorre todo el perímetro simulando un recinto defensivo. Las construcciones iniciadas durante el período de la Mancomunitat, es decir, los Pabellones Rosa y Azul, fueron diseñados por Josep Goday i Casals en un estilo más cercano al noucentisme. El Pabellón Rosa recupera los motivos característicos del barroco catalán, con la inclusión de esgrafiados (cenefas geométricas y cestas) y terracotas. Obra de Canyellas son los putti y el escudo de la puerta principal resuelto en forma de concha; el coronamiento es a base de balaustres y de jarrones. El Pabellón Azul tiene en sus fachadas revestimientos esgrafiados de color tierra; recibió su nombre por el nombre de la cúpula de cerámica vidriada que corona el cuerpo central. El Pabellón de Helios representa una inflexión, aportando al conjunto un edificio dentro de la corriente racionalista del GATCPAC. Fundada en 1853, la Casa Provincial de Maternidad y Expósitos se encontraba originalmente en la Casa de Misericordia (Calle Montalegre), dentro del casco antiguo de la ciudad. Con las corrientes higienistas del momento, la Diputación decidió mejorar las condiciones de la institución promoviendo la construcción de edificios adecuados para su función sanitaria. Con esta finalidad, en 1878 adquirió la masía de Can Cavaller, en Les Corts. El arquitecto de la Diputación, Camil Oliveras i Gensana, junto con los arquitectos General Guitart i Lostaló y Josep Bru, diseñó entre 1885 y 1889 el Pabellón de la Lactancia, el de los Desmamados, los dos Pabellones de Infecciosos y la Lavandería. En 1920 se concretó el traspaso de competencias de los servicios de beneficencia entre la Diputación y la Mancomunitat. Los planes constructivos, que hasta entonces había realizado la institución, alcanzaban básicamente a la sección de expósitos, de modo que Josep Bori redactó un ambicioso proyecto para la sección de maternidad que debería desarrollarse en los terrenos situados al norte del recinto. En 1915 empezó la construcción del Pabellón Rosa, iniciado por Rubí i Bellver y terminado en 1924 por Josep Goday, destinado a acoger a las embarazadas secretas o madres solteras. Entre 1928 y 1942, el propio arquitecto construyó el Pabellón Azul, destinado a Policlínica de maternidad. Entre 1933 y 1936, Goday construyó el Pabellón Helios, destinado a niños tuberculosos, siguiendo las directrices estructurales y estéticas del racionalismo propio del GATCPAC. Después de la Guerra Civil, la institución perdió la actitud progresista y renovadora del dinámico período anterior y volvió a regirse por el concepto tradicional de caridad cristiana, abandonando el concepto de servicio público moderno. En este marco, la economía de la institución era muy precaria y la construcción de un nuevo pabellón para niños de 2 a 3 años sólo pudo realizarse gracias al legado de dos millones de pesetas por parte de Francesc Cambó i Batlle. El arquitecto Manuel Baldrich i Tibau se encargó de su construcción entre 1953 y 1957. Con el inicio de las obras de los Hogares Mundet en 1954 y al ver que los edificios de la Maternidad ya no se adecuaban a las necesidades sociales del momento, la Diputación empezó a replantearse los usos del recinto. Finalmente, en 1985, se aprobó el Plan de Actuación y Ordenación de la Casa de Maternidad, redactado por los arquitectos Josep Lluís Canosa y Carles Ferrater. Este documento sentó las bases para convertir las construcciones existentes en edificios públicos destinados a equipamientos y servicios, concentrando todos los servicios hospitalarios en el Pabellón Azul y convirtiendo los espacios exteriores en un parque. Actualmente, el pabellón de la Lactancia está ocupado por el Consorcio de Recursos para la Integración de la Diversidad (CRID), la Delegación de Turismo, el Área de Promoción Económica y Empleo y el Organismo de Gestión Tributaria (ORGT); el Pabellón de los Desmamados es la sede de la Consejería de Sanidad de la Generalitat de Cataluña; en los antiguos pabellones de infecciosos se encuentran la Dirección de los Servicios de Urbanismo y Vivienda, el Instituto de Gestión Urbanística y Actividades Locales (IGUAL) y el Instituto de Vivienda Local (INHAL); en la Lavandería se instaló el Archivo Histórico de la Diputación de Barcelona; en el Pabellón de las Cocinas se instaló la sede de la Universidad de Educación a Distancia (UNED); el Pabellón Rosa dejaría de cumplir su función en 1974 y, quince años más tarde, albergaría las oficinas del COOB'92. El Pabellón Azul acoge, desde 1993, el Consorcio Sanitario del Hospital Clínic; el Pabellón Cambó acoge la Escuela Universitaria de Biblioteconomía Jordi Rubió i Balaguer desde 1991; y desde 1989, el Pabellón Prat de la Riba acoge el IES Les Corts.1883 - 1898
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Casa Provincial de Maternidad (Pabellón de Lactancia)
Ubicado en el distrito de Les Corts, el conjunto conocido como Casa Provincial de Maternidad se encuentra en la manzana delimitada por la Travessera de Les Corts y las calles de la Maternidad, del Doctor Salvador Cardenal y de Mejía Lequerica. El acceso principal al conjunto se produce desde la Travessera. El conjunto está formado por un amplio grupo de pabellones edificados en diferentes fases y distribuidos en un gran recinto cerrado. El núcleo original de edificaciones, situado en el extremo sur de la parcela, se presenta compuesto por cinco pabellones dispuestos en torno a un gran patio de planta rectangular. Estas edificaciones tienen un desarrollo en alzado consistente en semisótano, dos plantas y buhardilla. Muestran una unidad compositiva y una ordenación general claras, con un tratamiento único de fachadas y el juego de texturas logrado con la mezcla del ladrillo visto combinado con los muros de piedra. Mientras en los zócalos de los edificios el aparato es de sillares de piedra regulares colocados uno al lado del otro, en el resto de los niveles la obra es de mampostería común. Estas texturas están separadas a nivel de los forjados por unas hiladas de obra con un ligero vuelo, donde destacan unos frisos de cerámica policroma a lo largo de todo el perímetro del edificio. El coronamiento consiste en una barbacana que recorre todo el perímetro simulando un recinto defensivo. Las construcciones iniciadas durante el período de la Mancomunidad, es decir, los Pabellones Rosa y Blau, fueron diseñados por Josep Goday y Casals en un estilo más cercano al noucentisme. El Pabellón Rosa recupera los motivos característicos del barroco catalán, con la inclusión de esgrafiados (cenefas geométricas y cestas) y terracotas. Los putti y el escudo de la puerta principal resuelto en forma de concha son obra de Canyellas; el coronamiento es a base de balaustres y de jarrones. El Pabellón Azul tiene en sus fachadas revestimientos esgrafiados de color tierra; recibió su nombre por el nombre de la cúpula de cerámica vidriada que corona el cuerpo central. El Pabellón de Helios representa una inflexión, aportando al conjunto un edificio dentro de la corriente racionalista del GATCPAC. Fundada en 1853, la Casa Provincial de Maternidad y Expósitos se encontraba originalmente en la Casa de Misericordia (Calle Montalegre), dentro del casco antiguo de la ciudad. Con las corrientes higienistas del momento, la Diputación decidió mejorar las condiciones de la institución promoviendo la construcción de edificios adecuados para su función sanitaria. Con esta finalidad, en 1878 adquirió la masía de Can Cavaller, en Les Corts. El arquitecto de la Diputación, Camil Oliveras y Gensana, junto con los arquitectos General Guitart y Lostaló y Josep Bru, diseñó entre 1885 y 1889 el Pabellón de la Lactancia, el de los Destetados, los dos Pabellones de Infecciosos y la Lavandería. En 1920 se concretó el traspaso de competencias de los servicios de beneficencia entre la Diputación y la Mancomunidad. Los planes constructivos, que hasta entonces había realizado la institución, alcanzaban básicamente a la sección de expósitos, de modo que Josep Bori redactó un ambicioso proyecto para la sección de maternidad que debería desarrollarse en los terrenos situados al norte del recinto. En 1915 empezó la construcción del Pabellón Rosa, iniciado por Rubí y Bellver y terminado en 1924 por Josep Goday, destinado a acoger a las embarazadas secretas o madres solteras. Entre 1928 y 1942, el propio arquitecto construyó el Pabellón Azul, destinado a Policlínica de maternidad. Entre 1933 y 1936, Goday construyó el Pabellón Helios, destinado a niños tuberculosos, siguiendo las directrices estructurales y estéticas del racionalismo propio del GATCPAC. Después de la Guerra Civil, la institución perdió la actitud progresista y renovadora del dinámico período anterior y volvió a regirse por el concepto tradicional de caridad cristiana, abandonando el concepto de servicio público moderno. En este marco, la economía de la institución era muy precaria y la construcción de un nuevo pabellón para niños de 2 a 3 años sólo pudo realizarse gracias al legado de dos millones de pesetas por parte de Francesc Cambó i Batlle. El arquitecto Manuel Baldrich i Tibau se encargó de su construcción entre 1953 y 1957. Con el inicio de las obras de los Hogares Mundet en 1954 y al ver que los edificios de la Maternidad ya no se adecuaban a las necesidades sociales del momento, la Diputación empezó a replantearse los usos del recinto. Finalmente, en 1985, se aprobó el Plan de Actuación y Ordenación de la Casa de Maternidad, redactado por los arquitectos Josep Lluís Canosa y Carles Ferrater. Este documento sentó las bases para convertir las construcciones existentes en edificios públicos destinados a equipamientos y servicios, concentrando todos los servicios hospitalarios en el Pavelló Blau y convirtiendo los espacios exteriores en un parque. Actualmente, el pabellón de la Lactancia está ocupado por el Consorcio de Recursos para la Integración de la Diversidad (CRID), la Delegación de Turismo, el Área de Promoción Económica y Empleo y el Organismo de Gestión Tributaria (ORGT); el Pabellón de los Destetados es la sede de la Consejería de Sanidad de la Generalidad de Cataluña; en los antiguos pabellones de infecciosos se encuentran la Dirección de los Servicios de Urbanismo y Vivienda, el Instituto de Gestión Urbanística y Actividades Locales (IGUAL) y el Instituto de Vivienda Local (INHAL); en la Lavandería se instaló el Archivo Histórico de la Diputación de Barcelona; en el Pabellón de las Cocinas se instaló la sede de la Universidad de Educación a Distancia (UNED); el Pabellón Rosa dejaría de cumplir su función en 1974 y, quince años más tarde, albergaría las oficinas del COOB'92. El Pabellón Azul acoge, desde 1993, el Consorcio Sanitario del Hospital Clínic; el Pabellón Cambó acoge la Escuela Universitaria de Biblioteconomía Jordi Rubió i Balaguer desde 1991; y desde 1989, el Pabellón Prat de la Riba acoge el IES Les Corts. -
Hospital y Asilo de San José y San Pedro
El conjunto ocupa toda la manzana comprendida entre las calles de Jacas, Marañón, Maragall y Claret. Es un edificio aislado, de organización compleja, formado por dos cuerpos dispuestos perpendicularmente respecto a otro cuerpo central. Incluye varias dependencias, con inclusión de una capilla y una torre almenada. Las cubiertas son por lo general de teja a dos vertientes. La construcción presenta aperturas de diversas tipologías que se encuentran enmarcadas en ladrillo. Existen varios accesos al edificio, que se encuentra rodeado de un jardín. En la parte posterior, el asilo de Sant Josep ha sido objeto de diversas obras de ampliación. El asilo de Sant Josep y de Sant Pere fue construido en 1901, según el proyecto del arquitecto Josep Font i Gumà. En el Archivo Histórico de Ribes aparece documentada con fecha de 1947, la solicitud al Ayuntamiento de obras de ampliación del edificio, de acuerdo con los planos firmados por el arquitecto Josep Brugal i Fortuny.1901
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1898 - 1902
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Casa Benèfica
Edificio religioso formado por dos partes bien diferenciadas. Por un lado, la parte frontal, donde se ubica la entrada, en forma de torre de planta cuadrada coronada por una cúpula de cuatro vertientes recubierta con cerámica en forma de escamas. Por otro lado, la parte posterior es de planta rectangular cubierta a dos vertientes y con grandes ventanales laterales. Todos los elementos ornamentales que forman el conjunto se sitúan dentro de una tradición neogótica y ecléctica: ventanales bipartitos por una columnita y tracería gótica, trifolios y molduras que sirven de guardapolvo en forma ojival, arcos de medio punto y columnas adosadas con capitel corintio. Los paramentos son de ladrillos rojos con estucados de blanco en esquinas y enmarcando las aperturas a modo de arcos postizos. El acceso se realiza por una escalinata presidida por una portada ojival donde se puede leer Casa Benéfica, sobre el año 1901 y una ventana geminada con cuatrilobulo. Existen muchos anexos posteriores adecuados a las necesidades concretas del momento. Pese a las fechas constructivas que da Gaietà Buigas, en la fachada se encuentra escrito 1901.1901 - 1902
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1903 - 1905
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1905
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1910
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Proyecto de Hospitales Reunidos de la Santa Creu y de Sant Pau
El Proyecto de Hospitales Reunidos de la Santa Creu y de Sant Pau, diseñado por el arquitecto Lluís Domènech i Montaner, constituye uno de los conjuntos hospitalarios más ambiciosos e innovadores de su tiempo. El origen del proyecto se remonta a la necesidad de un nuevo hospital para la Santa Creu, que a finales del siglo XIX se encontraba anticuado y emplazado en un entorno urbano denso, y al legado de Pau Gil para construir el Hospital de Sant Pau. Su concreción final fue fruto del acuerdo entre la Administración de Santa Creu y los albaceas de Gil a principios del siglo XX. Domènech i Montaner inició el proyecto en 1901 y se distinguió por su rigurosa investigación sobre las innovaciones técnicas y sanitarias más avanzadas de la época. El arquitecto estudió 240 hospitales de todo el mundo e incorporó al diseño del complejo las soluciones más innovadoras, especialmente las relacionadas con la higiene, la luz natural y la ventilación. El resultado de este planteamiento fue un conjunto hospitalario monumental de 13,2 hectáreas, con capacidad para 1.000 pacientes, estructurado a partir del modelo de pabellones aislados, que permitían separar los diferentes servicios y pacientes según el tipo de enfermedad y sexo. Esta tipología, inspirada en los hospitales alemanes, ofrecía grandes ventajas en materia de higiene y control de contagios, y Domènech la adaptó con elementos propios e innovadores, como galerías subterráneas que conectaban los pabellones y permitían el transporte de materiales sin interferir con los circuitos de los pacientes. Los pabellones de enfermería, dispuestos de manera regular y orientados de este a oeste para optimizar su insolación, contaban con espacios amplios y bien ventilados, con salas de camas de gran altura e iluminación natural. Estos edificios incorporaban elementos como salas de día circulares para facilitar su desinfección y torres de aguas independientes para reducir el riesgo de contaminación, en línea con los principios higienistas que marcaban la arquitectura hospitalaria de la época. Domènech también otorgó una importancia clave a la disposición general del recinto, que se articulaba a partir de dos grandes avenidas centrales que cruzaban el conjunto en diagonal, separando claramente los sectores masculino y femenino, y los destinados a enfermedades infecciosas de los no infecciosos. Los pabellones de servicios y especialidades se disponían en el perímetro del recinto, lo que permitía el acceso directo de personal y de materiales desde el exterior, evitando el paso por zonas destinadas a los pacientes. Esta solución, además de mejorar la eficiencia operativa, ofrecía un diseño claramente jerárquico y funcional, adaptado a las necesidades de la actividad asistencial. El conjunto, además, presentaba una clara voluntad monumental y simbólica. Domènech proyectó el Pabellón de Administración como puerta de entrada al recinto, con una fachada monumental y una torre del reloj de 57 metros, y preveía una iglesia majestuosa de tres naves, así como espacios auxiliares con funcionalidades específicas (fábricas de gas y electricidad, lavanderías, talleres, etc.) que garantizaban la autosuficiencia del complejo. Todos estos elementos se diseñaban con un lenguaje arquitectónico de gran riqueza decorativa, pero siempre subordinado a la funcionalidad. En conjunto, el Proyecto de Hospitales Reunidos de la Santa Creu y de Sant Pau es una obra maestra que sintetiza los avances sanitarios y arquitectónicos de su tiempo, con una visión integradora que combinaba arquitectura, urbanismo, ingeniería y arte. El resultado no solo marcó un antes y un después en la concepción de los hospitales, sino que también estableció un referente internacional en la arquitectura modernista aplicada al ámbito sanitario.1901 - 1911
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1902 - 1912
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Pabellón de Santa Apol·lònia del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau
El Pabellón de Santa Apol·lònia del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, diseñado por Lluís Domènech i Montaner, es uno de los dos pabellones de observación construidos durante la primera fase del proyecto modernista, sufragada con el legado de Pau Gil. Situado en el sector femenino, detrás del Pabellón de la Administración, por donde se accedía al recinto, el edificio fue concebido para desinfectar, aislar y observar a los enfermos antes de ser trasladados a un pabellón de enfermería, con especial atención a la detección de enfermedades infecciosas. De dimensiones más reducidas que los demás pabellones de enfermería, tenía una sola planta con acceso directo desde los jardines. El cuerpo principal albergaba cuatro salas individuales dispuestas a lo largo de una galería abierta que garantizaba luz y ventilación naturales. En los extremos, los cuerpos laterales acogían, por un lado, una pequeña cocina y la sala de la hermana hospitalaria y, por otro, un baño y un espacio para los utensilios de limpieza. Durante la obra, Domènech modificó su orientación, girándolo 180 grados respecto a lo previsto en el proyecto inicial para que la entrada quedara encarada hacia el interior del complejo y se integrara mejor en la circulación general. La decoración exterior destaca por los mosaicos cerámicos de gran calidad que adornan las fachadas laterales, con las imágenes de Santa Apolonia (originalmente Santa Madrona) y Santa Eulalia, obra de Mario Maragliano. El pabellón, que inicialmente recibió el nombre de Santa Madrona, adoptó su advocación actual en 1957. Con el tiempo, la función original se modificó y el edificio se destinó a otros usos. Hoy forma parte del conjunto patrimonial declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO y es un ejemplo singular de la capacidad de Domènech para unir funcionalidad y belleza modernista. -
Pabellón de Sant Jordi del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau
El Pabellón de Sant Jordi del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, diseñado por Lluís Domènech i Montaner, es uno de los dos pabellones de observación construidos durante la primera fase del proyecto modernista, sufragada con el legado de Pau Gil. Situado en el sector masculino, detrás del Pabellón de la Administración, por donde se accedía al recinto, el edificio fue concebido para desinfectar, aislar y observar a los enfermos antes de ser trasladados a un pabellón de enfermería, con especial atención a la detección de enfermedades infecciosas. De dimensiones más reducidas que los demás pabellones de enfermería, tenía una sola planta con acceso directo desde los jardines. El cuerpo principal albergaba cuatro salas individuales dispuestas a lo largo de una galería abierta que garantizaba luz y ventilación natural. En los extremos, los cuerpos laterales acogían, por un lado, una pequeña cocina y la sala de la hermana hospitalaria y, por otro, un baño y espacio para los utensilios de limpieza. Durante la obra, Domènech modificó su orientación, girándolo 180 grados respecto a lo previsto en el proyecto inicial, para que la entrada quedara orientada hacia el interior del complejo y se integrara mejor en la circulación general. La decoración exterior destaca por los mosaicos cerámicos de gran calidad que adornan las fachadas laterales, con las imágenes de San Jorge venciendo al dragón y San Martín partiendo su capa, obra de Mario Maragliano. El pabellón, que inicialmente recibió el nombre de San José Oriol, adoptó su advocación actual en 1929. Con el tiempo, la función original se modificó y el edificio se destinó a otros usos. Hoy forma parte del conjunto patrimonial declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO y es un ejemplo singular de la capacidad de Domènech para unir funcionalidad y belleza modernista. -
Pabellón de Operaciones del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau
La Casa de Operaciones del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, diseñada por Lluís Domènech i Montaner, es uno de los edificios más singulares del conjunto modernista, pensado para centralizar la actividad quirúrgica y garantizar la máxima higiene y eficiencia. Forma parte de la primera fase constructiva, sufragada gracias al legado del banquero Pau Gil, que hizo posible la creación de uno de los hospitales más avanzados de su tiempo. El edificio ocupa una posición estratégica en el eje central del recinto, entre los pabellones de enfermería de cirugía, a los que daba servicio directo. Se estructura en tres plantas y un semisótano, con una volumetría característica dominada por los grandes ventanales y la tribuna central que sobresale en la fachada principal. La planta baja acogía los espacios de anestesia y esterilización, mientras que el primer piso albergaba los quirófanos secundarios, y el segundo piso, laboratorios de fotografía médica y radiología, además de los equipos de esterilización de agua. El gran quirófano principal, situado en la planta baja, destacaba por su cubierta de vidrio que permitía trabajar con abundante luz natural, un criterio innovador inspirado en modelos internacionales. Las salas estaban revestidas con baldosas blancas y superficies fácilmente lavables, y el pabellón estaba conectado con la red subterránea de galerías de servicio para el transporte de material y el flujo de suministros. La fachada principal es un ejemplo espléndido del lenguaje modernista. El pórtico de entrada, con arcos de ladrillo visto y piedra tallada, está decorado con dos ángeles de Pau Gargallo y una tribuna elevada que incorpora esculturas de Eusebi Arnau y un friso cerámico que rinde homenaje a los cirujanos más insignes de la historia de Cataluña. En la parte superior, destaca el ángel con las manos extendidas, obra también de Arnau, que simboliza la protección y la benevolencia. El conjunto se completa con ventanales de tracería y detalles ornamentales que combinan cerámica y mosaico con una elegancia austera, propia de la arquitectura hospitalaria. La actividad quirúrgica se desarrolló allí hasta 2009, cuando se trasladó al nuevo hospital. A lo largo de su historia, la Casa de Operaciones se ha visto muy modificada para adaptarse a las necesidades asistenciales de cada momento, pero ha mantenido su configuración esencial y su presencia como una de las piezas clave del legado de Domènech i Montaner en el Recinto Modernista de Sant Pau. -
1910 - 1912












































